Es esencial secar la madera para poder usarla como material de construcción. La verdad es que para algunas posibles aplicaciones de la madera la cantidad de humedad no es muy importante, como por ejemplo la construcción de vallas, pero para la construcción de estructuras y viviendas es muy importante. En alguna madera la cantidad de humedad puede ser superior a 200 ـ% y para que sea fiable tiene que tener un TH de aproximadamente 18 %.
La «humedad de la madera» se describe como la relación entre el peso de agua que contiene, y el peso de la madera totalmente seca, es decir, sin nada de agua.
Razones para el proceso de secado de la madera:
1. Reducción del riesgo de hongos y el «bicho de la madera» (cuando el índice de humedad es inferior a 20 % es casi inmune a este tipo de ataques), evitando así la pérdida de valor económico de la madera;
2. Aumento de la dureza de la madera, es decir, al retirar el agua la materia se vuelve más firme y más resistente;
3. Reducción de la movilidad dimensional de la madera, es decir, todos sabemos que la madera tiende a contraerse a medida que se va secando y se expande a medida que absorbe humedad. Con el secado esta tendencia se reduce considerablemente, así como la tendencia para que la madera, como materia prima «viva», acompañe naturalmente el diseño de sus venas y forma;
4. Mejora la tratabilidad. Cuando una pieza de madera tiene una cantidad de humedad inferior al 20 %, es más fácil la absorción/impregnación de químicos, pinturas o aceites;
5. Aumento de la resistencia mecánica. En comparación con una pieza de madera húmeda, una madera previamente seca presente una mejoría en lo que se refiere a sus propiedades mecánicas, tales como, flexión estática, compresión y dureza;
6. Tratabilidad más sencilla. Una madera seca es más fácil de trabajar, por ejemplo, o aplanar o lijar. No solo reduce los costes de la mano de obra, dado que no necesita tanto tiempo para obtener buenos resultados como los propios resultados, sino que los resultados serán de una calidad muy superior;
7. Aumento de la capacidad adherente. Esto hace que el proceso de producción de laminados sea más fácil y también la aplicación de otros materiales adherentes;
8. Aumento de la capacidad de fijación. Colocar tornillos o clavos en piezas secas garantiza una mayor fijación porque con la madera húmeda los herrajes tienden a aflojarse;
9. Mejora las propiedades de aislamiento natural de la madera. Una madera seca conduce menos calor que una húmeda, además de aumentar visiblemente sus propiedades de aislamiento eléctrico y acústico;
10. Reducción de los costes de transporte. Si la madera pierde agua también perderá peso. Así puede transportar más m3 de madera de una vez;